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Por Andrés Maggio, 18 Compañía CBS. No es fácil hacer una recomendación que pueda aplicar a
la realidad de todos los bomberos de Chile y el mundo. Los recursos
económicos que permiten tener equipamiento apropiado, la capacitación de su
personal y la experiencia en los diferentes tipos de emergencia, son claves
al momento de definir las bases de todo sistema de trabajo seguro. Sin
embargo debo decir también, que si bien son importantes, no son lo único
necesario.
Piensen en esto último. Es probable que dentro de la
Compañía hayan miembros con gran entrenamiento y experiencia. Sin embargo
toda su capacidad y conocimientos deberán convivir al momento de una
emergencia, con los compañeros que no tienen su capacidad y lo que es peor,
que no tienen su misma experiencia, conocimiento o criterio para resolver
incluso una simple tarea.
En mi Compañía hace años atrás quisimos hacer la prueba
para determinar el mejor sistema de transporte de mangueras. No queríamos
imponer una solución, sino que buscar objetivamente y entre todos, la que
fuera la mejor opción. Se formaron dos equipos. El primero fue constituido por
bomberos antiguos y experimentados, que harían su armada con el clásico
sistema de mangueras en rollo con una unión dentro y la otra afuera. No
había restricciones para efectuar su movimiento e incluso podían correr si
así lo querían. Sólo debían respetar el circuito de la cancha. Fue tal la diferencia a favor de las maletas, que nunca más se volvió a discutir el tema; no podía haber un argumento más fuerte, que el resultado que todos vimos ese día. A partir de entonces, maletas y camas llenaron nuestras cajoneras.
Como señalé anteriormente, los procedimientos buscan en
primer lugar, asegurar el que todos trabajemos igual y que nuestra respuesta
frente a determinadas situaciones sea siempre la misma.
Blanco 1 Blanco 2 Blanco 3 Blanco 4 Si miran detalladamente los 4 blancos, verán que sólo en dos de ellos los concursantes dieron en el centro al menos en una oportunidad (blancos 2 y 4). Sin embargo en esos mismos blancos, el resto de los tiros estuvieron esparcidos por todas partes. Si vemos el blanco 1, los tiros estuvieron repartidos sin ningún patrón común y ninguno dio en el centro. Hasta aquí es probable que por el natural instinto de actuar frente al "buen promedio", muchos digan que si mandamos al concursante del blanco 4, las posibilidades de que le apunte al centro durante el campeonato serán mayores. La razón es clara, fue el único en dar 2 veces en el centro.
Blanco 3 Pero veamos ahora que ocurrió con el concursante del blanco 3. El resultado fue definitivamente malo, puesto que todos los tiros estuvieron alejados del centro. Sin embargo fue el único que mantuvo un patrón común, es decir, fue siempre igual de malo. Esto sonará extraño, pero ahora que sabemos cual es su patrón de falla, será muy fácil darle una instrucción para que corrija su resultado: "Debes apuntar un poco más a la derecha y un poco más abajo". Es probable que con esa simple instrucción, en su próxima ronda de tiros todos den en el centro. ¿Podríamos dar una instrucción así de clara para mejorar el rendimiento de los otros concursante? ¿Qué le diríamos por ejemplo al del blanco 4?
Blanco 4 ¿Le diríamos que se mueva un poco a la derecha, arriba o abajo? La verdad es que sería inmanejable. No puedo mejorar un resultado cuando los tiros están tan dispersos y no hay un patrón de falla común. En cambio nuestro concursante del blanco 3 es malo en su promedio, pero al mismo tiempo excelente por su poca variación.
Blanco 3 Si en una Compañía de bomberos establecemos un procedimiento que todos conocen, ejercitan y cumplen, cuando deba mejorarlo debido a que el resultado no es tan bueno como el esperado, o debido a un cambio de política o bien a una orden superior, bastará una nueva y simple instrucción, para que todos la sigan y el efecto sea inmediato.
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