Un nuevo aporte en búsqueda del éxito.
Hace años escuché
una historia a través de una radio de Santiago, que me pareció tan buena,
que a partir de entonces he querido compartirla cada vez que he podido. Es
una vieja historia de autor desconocido, que refleja muy bien lo que pasa
por la mente de muchas personas, al momento de enfrentar un nuevo desafío.
Ojalá lo recuerdes antes de decir la próxima vez "no puedo".
Andrés Maggio

La Historia del
Elefante Encadenado
Autor desconocido

Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que
más me gustaba eran los animales. Me llamaba poderosamente la atención, el
elefante. Después de su actuación, el elefante quedaba sujeto solamente por
una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en
el suelo. Sin embargo, la estaca era un minúsculo pedazo de madera, apenas
enterrado unos centímetros en la tierra.
Y aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía
obvio que ese animal, capaz de arrancar con su fuerza un árbol de cuajo,
podría con facilidad arrancar la estaca y huir. ¿Qué lo mantiene entonces?
¿Por qué no huye?
Cuando era chico, pregunte a los grandes. Algunos de
ellos me dijeron que el elefante no escapaba porque estaba amaestrado. Hice
entonces, la pregunta obvia... - y si está amaestrado, ¿porqué lo encadenan?
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.
Hace algunos años, descubrí que alguien había sido lo
suficientemente sabio como para encontrar la respuesta. El elefante del
circo no escapa, porque ha estado atado a una estaca parecida a esta, desde
que era muy, muy pequeño.
En ese entonces, cuando era un pequeño elefantito y se
vio atado a este extraño elemento de metal, tiró y sudó tratando de
soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo. La estaca, era
ciertamente, muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado y que al día
siguiente volvió a intentar, y también el otro, y el que seguía...
Hasta que un día, un terrible día que lo marcaría para
siempre, el animal aceptó con impotencia y resignación su destino. Este
elefante enorme y poderoso que vemos en el circo, no escapa porque CREE QUE
NO PUEDE.
Él tiene recuerdo de ese fracaso, de aquella impotencia
que sintió poco después de nacer. Y lo peor, es que jamás se volvió a
cuestionar seriamente, si aún no podía. Jamás... jamás intentó poner a
prueba su fuerza otra vez, aún viendo como su cuerpo crecía y se hacía cada
vez más fuerte. Simplemente nunca más lo volvió a intentar.
Y tú, tienes algo de elefante? Cada uno de nosotros somos
un poco como ese elefante: vamos por el mundo atados a cientos de estacas
que nos restan libertad. Vivimos creyendo que un montón de cosas "no las
podemos hacer", simplemente porque alguna vez probamos y no pudimos.
Grabamos en nuestro recuerdo: No puedo, no puedo y nunca
podré. Muchos de nosotros crecimos portando ese mensaje que nos impusimos a
nosotros mismos y nunca más lo volvimos a intentar. La única manera de
saberlo, es intentar de nuevo, poniendo en el intento TODO TU CORAZÓN.