No somos corrientes
Por Marco Antonio Cumsille

Los
bomberos no somos tipos corrientes. Somos capaces de entrar en una fábrica
en llamas, mientras las explosiones se suceden a su alrededor (Mathysen), o
bajar a un infierno subterráneo, como en el Apumanque o Falabella Plaza Lyon,
mientras todo el mundo escapa alrededor.
Esas
conductas que no están en el promedio de la lógica, tiene su fondo en un
espíritu de servicio que se impregna en nuestra piel y que nos lleva a
incurrir en acciones que el común de los humanos no haría.
En la
última línea, la justificación moral es que estamos impulsados por la noble
misión de rescatar vidas y proteger la propiedad.
Pero,
¿por qué además de correr esos riesgos nos sometemos a pruebas tan extremas
como el Desafío de Bomberos conocido internacionalmente como el Combat
Challenge?
Cada
uno tendrá sus motivaciones, pero la mía en particular se basa en dos
opciones personales, el apoyo a nuestro Capitán, Marcelo Cáceres y su
gestión para sacar adelante este inmenso proyecto bomberil y la otra, muy
personal, el desafío propio de quien quiere traspasar sus propios límites,
incluso a costa de su edad (47).
Otros,
seguramente, como nuestro fundador Ciro Cornejo Cáceres (55) lo hacen
impulsados por su profundo espíritu deportivo y también bomberil.
La
realización de pruebas como esta nos confirman que somos capaces de realizar
las tareas más difíciles con entrenamiento regular y con una dedicación
acorde con la realidad bomberil chilena.
Porque
el verdadero desafío no es subir la torre de 10 metros con un peso de 18
kilos al hombro, o alzar el rollo de 14 kilos la cima de la misma torre,
golpear con el mazo la barra de 60 kilos y moverlo metro y medio, correr
entre los obstáculos, arrastrar la armada o rescatar el muñeco Hazmito de 85
kilos.
La
verdadera proeza es llevar nuestro nivel de respuesta lo que requiere el
servicio bomberil chileno y mundial. Pruebas estándar como estas nos dan una
muy buena medida de cómo estamos y cual es el verdadero nivel individual.
Obviamente, estoy feliz por haber terminado de pie, entero, con 5.02 y sin
faltas.
Trataré de mejorar para la próxima, porque en lo que a mi se refiere, esto
es sólo el comienzo.
Espero
que para todos los bomberos también.