Desafío con
mayúsculas
Febrero 17, 2006
Por Marco Cumsille

La realización de
la primera competencia bomberil a nivel nacional es ya una realidad.
Independiente de quienes se lleven los trofeos en cada categoría, ya hay
unos grandes triunfadores y son los bomberos de Chile. Es un orgullo y un
privilegio para la Decimoctava Compañía del Cuerpo de Bomberos de Santiago
el haber desarrollado el Desafío de Bomberos.
Febrero de 2006
será una fecha para recordar para quienes han tomado parte, ya sea como
espectadores, organizadores o bien participantes, pues el Desafío Bomberil
es una realidad que no puede discutirse.

Que los bomberos
puedan enclavarse en el corazón de uno de los centros comerciales más
importantes del país durante una semana para medir sus destrezas y
habilidades era algo que pocos creían cuando hace poco menos de un año el
capitán de la 18ª, Marcelo Cáceres Rojas, lanzó la idea y comenzó a liderar
y ejecutar este ambicioso plan.
Por eso, cuando el
14 de febrero, casi a la misma hora y en el mismo lugar donde 3 años antes
trabajábamos en un incendio, se inició la competencia en un escenario de
nivel mundial, que inspirado en el Scott Combat Challenge está completamente
de acuerdo al estándar que este certamen requiere.

Fiel a nuestra
naturaleza, la organización enteramente voluntaria, con un staff compuesto
únicamente por bomberos, no contradice en nada la puesta en escena
profesional que el Desafío de Bomberos requiere.
Más de 18 personas
deben estar en cancha para que cada prueba se ejecute sin contratiempos,
además de todo el personal de apoyo que realiza labores fuera de la cancha.
El hecho es
todavía más destacado, puesta toda vez que quienes organizan, en muchos de
los casos, también compiten en cada una de sus categorías.
Ha sido una
experiencia única para todos, porque hay bastante bomberos del CBS,
destacándose por su número y participación la 7ª, 8ª, 10ª, 11ª, 13ª, 14ª,
15ª, 19ª, 20ª y 22ª, así como representantes del Cuerpo de Bomberos
Metropolitano Sur, Ñuñoa, Buin, Peñaflor, Concepción y Traiguén, entre
otros.
Más de 100
bomberos han tomado parte en esta iniciativa, de los cuales hay 6 mujeres y
también 2 bomberos con más de 50 años de edad.

Las marcas y los
tiempos de cada uno de ellos quedarán reflejados en los registros de este
primer evento, pero no cabe duda que lo más notable será que este primer
grupo de bomberos chilenos, unos 100 de los 30 mil bomberos del país,
creyeron y se sometieron con valor y sacrificio a estas pruebas extremas,
más allá de los premios en competencia, como una prueba vívida de lo que
somos capaces de hacer a instancias del servicio.
Y es eso lo más
valioso de esta experiencia, que no se trata meramente de un festival del
músculo o de la fuerza bruta, sino un encuentro donde la voluntad de cumplir
una tarea, por difícil que esta sea, está por sobre las penas que ella
impone.
Eso somos los
bomberos de Chile, es eso lo que ha querido rescatar la 18ª Compañía y que
le ha permitido a muchos darse cuenta que de verdad sí se puede mejorar, sí
es posible llevar nuestro nivel de respuesta a límites mucho más extremos
que sirvan, en definitiva, para que la gente pueda estar más segura de
bomberos y más confiada en nuestra capacidad profesional en una emergencia
dura.

Por último, y tal
como lo ha planteado el Capitán de la 18ª, instaurar un certamen así en un
lugar de concurrencia masiva nos acerca más a la comunidad que puede vernos
en toda la dimensión de nuestra existencia, tanto social como bomberil.
Desafío de
Bomberos ha comenzado a funcionar en el país bajo el alero de la Decimoctava
Compañía, pero refrendada en el corazón de los 100 voluntarios que sí se
atrevieron y que ahora se llevan recuerdos imborrables para sus cuarteles y
sus casas.
Esta es una
primera experiencia, un primer paso, pero en la 18ª soñamos todavía con más.