A esa misma hora delegaciones de diferentes Cuerpos de Bomberos formaban
frente a la Plaza de Armas de la ciudad, esperando el paso del cortejo
fúnebre rumbo a la Catedral de Melipilla, lugar donde se efectuaría el
servicio religioso. Así entre aplausos de vecinos y los honores de sus
camaradas, avanzó la carroza escoltada por los Estandartes de su Institución
y el de su Compañía de Canje, la Octava de Santiago..
Así se iniciaba la despedida de un Héroe, Ramiro Núñez Acuña de 49 años de
edad, bombero de la Primera Compañía de Melipilla. Los 31 años de matrimonio
con su esposa María, habían dado como fruto 4 hijos; Claudio de 29, Marisol
de 27, Oscar de 25 y Margarita de 20 años. Su hijo mayor siguió los pasos de
su padre y hoy tiene ya 11 años de bombero en la misma Compañía que él.
El trágico 10 de diciembre del 2005, un llamado alertó sobre el fuego de
pastizales que avanzaba por el Cerro Sobrero de esa ciudad. Junto a otros 6
bomberos, Ramiro formó parte de una patrulla que se dedicó a localizar a un
indigente, que por ciertas informaciones que llegaron a ellos, podría estar
peligrando en el lugar de la emergencia. Los bomberos avanzaron hasta una
quebrada, donde un inesperado cambio de viento los encerró.
Casi todos lograron escapar justo a tiempo, pero dos de ellos quedaron
atrás. Luis de casi 17 años no logró salir a tiempo y Raimundo se quedó con
él tratando de protegerlo con su propio cuerpo. Gracias a ello, el joven
bombero resultó con quemaduras comparativamente menores a las de su colega.
La mitad de su cuerpo sufrió graves lesiones, pero afortunadamente está en
franca recuperación. Raimundo corrió otra suerte y su heroica acción,
terminó con su vida tras semanas de agonía.
Luego de la misa, caminamos cruzando Melipilla hasta el cementerio de la
ciudad, increíblemente cerca del mismo cerro que lo vio caer. La larga
columna que avanzaba bajo un implacable sol, antecedía al Mártir que recibía
desde el final de ella, los aplausos de la comunidad que por tanto tiempo
protegió.
Frente al cementerio una a una pasaron las delegaciones bomberiles rindiendo
honores. Un larga fila de carros llegados desde diferentes Cuerpos de
Bomberos, hacían sonar sus sirenas como un verdadero lamento de despedida.
Al final de la fila avanzaban los carros de la Primera de Melipilla, su
Compañía, y el portaescalas de la Octava de Santiago, su Compañía de canje.
Cuesta expresar lo que se siente en ese momento. Cuanta carga emotiva llena
el ambiente y emociona hasta el más fuerte.
Bombero Mártir
Ramiro Núñez Acuña, descansa en paz.
Por Andrés Maggio

Había resultado gravemente
quemado el pasado 10 de diciembre
Tras larga agonía, anoche
falleció bombero de Melipilla Ramiro Núñez Acuña.
Sus
funerales se efectuarán en Melipilla en la tarde del sábado 31 de diciembre.
Delegaciones de diferentes Cuerpos de Bomberos han confirmado su asistencia
a la ceremonia.
Diciembre 30, 2005
Tras
una larga y dolorosa agonía, alrededor de las 23:35 hrs. del jueves 29 de
diciembre dejó de existir Ramiro Núñez Acuña (Q.E.P.D.), voluntario de la
Primera Compañía del Cuerpo de Bomberos de Melipilla.
El nuevo mártir de la institución se encontraba internado
en el Hospital del Trabajador tras sufrir severas quemaduras el 10 de
diciembre, cuando intentaban controlar un incendio de pastizales en el Cerro
Sombrero de su ciudad.
En dicha oportunidad también resultó herido Luis Paredes
Santibáñez, quien se encuentra en proceso de recuperación.
Hasta el recinto asistencial se traslado el
Vicepresidente Nacional de Bomberos de Chile, Antonio Vásquez, quien
transmitió el pesar de la Institución a la esposa y los dos hijos de Ramiro
Núñez, de 48 años y quien vestía el uniforme hace 28.
Los restos del mártir serán trasladados desde el Hospital
del Trabajador a la Octava Compañía del Cuerpo de Bomberos de Santiago y
posteriormente a Melipilla donde serán velados. El funeral se llevará a cabo
el 31 de diciembre en el cementerio de la ciudad.
El día de la tragedia
El 10 de diciembre, a las 12:36 hrs. en la central de
comunicaciones de Melipilla se dio la alarma de incendio. El siniestro se
producía en el Cerro Sombrero, con serio riesgo de que el fuego se propagara
a algunas viviendas del lugar, concurriendo al llamado las tres Compañías de
la ciudad con una dotación de 70 voluntarios.
Cerca de las 15:00 horas el viento reinante hizo que la
dirección del fuego cambiara su rumbo, dejando encerrados entre las llamas a
Luis, de 17 años y quien lleva sólo 6 meses como bombero y a Ramiro.
En medio de la consternación, los voluntarios lograron
socorrer a sus compañeros heridos, siendo trasladados al hospital local
donde fueron atendidos por facultativos de turno y luego, debido a la
gravedad de sus lesiones, derivarlos al Hospital del Trabajador de Santiago
en dos helicópteros de la Prefectura Aéreo Policial de Carabineros.
Fuente: Junta Nacional de Bomberos de Chile