Operaciones
agresivas en interiores
¿Con cuántos
pitones apagamos un departamento?
(versión 2006)
Por Marco Antonio
Cumsille
Octubre, 2006

Hace un tiempo ya, citando al entonces Capitán 17,
nuestro amigo Mario Huerta, proponíamos en estas páginas la serena discusión
a partir de la pregunta:
-¿Con cuántos pitones apagamos un departamento?
Entonces, la provocación apuntaba no sólo a la cantidad
de armadas, sino también al protocolo de respeto y apoyo a quien comenzaba
el ataque inicial y que debía ser respaldado en sus operaciones, con toda la
fuerza de la organización.
Normalmente Mario Huerta ironizaba diciendo que todos
respondíamos al unísono, que el departamento se apagaba con un pitón, el
propio, con lo que al final nos encontrábamos que para un recinto de 70
metros cuadrados podía haber 5 ó 6 pitones, amén del espontáneo de turno,
que armaba otro pitón más en la mecánica.
Apagar el fuego lo antes posible es una consigna bomberil
mundial a la que ninguno de nosotros está ajeno, pero cada día más debemos
estar sometidos a consideraciones que ponderen los costos versus los
beneficios.
Y cuando hablamos de beneficios, no solamente pensamos en
el propio beneficio bomberil, sino también de nuestros potenciales
“clientes”, es decir, la comunidad a la que decidimos servir.
Dos llamados recientes en el sector de Vitacura y Las
Condes, han dejado en evidencia cómo el trabajo coordinado, puede ser muy
útil para conciliar una respuesta rápida con el ataque efectivo al fuego,
sin que la solución (el método de extinción), sea un problema más para el
afectado.
Tomemos el ejemplo del llamado de Avenida Kennedy
ocurrido el día 23 de julio. B18 llegó con dotación completa y aplicó en
pleno el procedimiento, armando por el interior, verificando piso a piso el
estado de la red seca y atacando con una maleta (cama transportable), desde
un piso más abajo del lugar del fuego.

Este tipo de ataque, permitió que la emergencia se
controlara rápidamente con mínimos daños a la propiedad no quemada. De
hecho, una de las características claves de este tipo de ataque, es que no
se actúa por inundación, sino que se dirige el chorro directamente a los
materiales en combustión, permitiendo que los vapores escapen al exterior.

La foto de arriba muestra el daño del fuego en la parte
superior del departamento, el estuco que cayó al piso por efecto del calor,
pero en el piso no hay daños provocados por el agua.
El mayor indicio de lo bien que funciona el sistema, está
en el relato de nuestro Teniente 3º, Cristián Muñoz, quien describe que
mientras removían las paredes aún estaban calientes pese a no haber fuego.
Otro de los hechos que contribuyó a una operación más
eficiente, fue que se mantuvo una ventilación fluida, dado que el ataque se
hizo desde adentro hacia fuera, escapando el vapor y los gases de manera
“natural” por las ventanas que daban a la calle.
Pese a estar la M13 frente al piso siniestrado, el
Capitán 18 Rodrigo Cornejo, privilegió el ataque interior, dado que
cualquier ataque desde afuera habría llevado el humo y los gases al interior
de la estructura, afectando otras áreas y al resto de la comunidad del
edificio.

El chorro desde el interior se aprecia en la parte baja
de la ventana, mientras por la parte superior escapan gases y vapores, en
una mezcla perfecta de ventilación y ataque interior agresivo al fuego. No
hay ataque desde el exterior.
Este es un punto crucial, tanto como no utilizar pitones
de más. No se debe realizar ataques desde el exterior cuando la estructura
está intacta y hay equipos en condiciones de hacerlo desde dentro.
El ataque exterior es más propio de una operación
defensiva y sus características son bien claras (para una mayor
profundización de este tema, recomiendo leer los manuales de Rodrigo Nicolau
del Roure en la sección manuales).
Para operaciones interiores en edificios, la 18ª Compañía
tiene algunos procedimientos estándar que incluyen lo siguiente:
-
Se trabaja en duplas
-
Se privilegia el ataque interior
-
Se sube hasta el piso amagado por la caja de escaleras
revisando la red seca si la hay (en el llamado de Kennedy y Vespucio todos
subieron por las escaleras)
-
Se usan maletas de 50 como armadas de ataque para la
primera línea (el 38 se utiliza como pitón de respaldo a la línea
principal)
-
Se trepa con el bolso de edificios que lleva una serie
de elementos que ayudan al combate del fuego
En el supuesto de que falle la red seca, la 18ª utiliza
su técnica de armada exterior. Tal como se mencionó, se dispone de un bidón
con 40 metros de cuerda, con mosquetones en lado y lado. Un extremo se ata a
una baranda y se deja caer cuidadosamente desde el piso donde se va a poner
la armada base. Tras caer el balde por gravedad, quedamos en condiciones de
armar en la parte baja del edificio, lejos de la línea del fuego, con una
cama de 70 y gemelo 70/50, para luego subirla tirando desde la cuerda desde
arriba. Esta técnica ha sido utilizada en no pocas ocasiones, resultando muy
útil, segura y además muy veloz.
Llamado de Alonso de Córdova y Kennedy
Este ocurrió unas semanas después del anterior. El fuego
también estaba completamente declarado antes de la llegada de bomberos. Esto
alarmó a los ocupantes del edificio, los que al tratar de evacuar,
dificultaron las operaciones de extinción.
Por tratarse de un 5º piso, el personal de la 20ª optó
por hacer una armada exterior (ver fotos).

Esta armada se desplegó con 50 como tira base y material
de 38 para el ataque, la que se observa a la derecha colgando a un costado
del departamento en llamas.

Aunque M13 fue despachada al llamado, esta no entró en
operación, debido a lo inaccesible del lugar.
No hay que descartar el uso de mecánicas, no para
pitonear desde fuera, sino para alimentar una armada base de ataque, ya sea
por debajo o a un costado del piso siniestrado.
En esta ocasión, la extinción se completó en pocos
minutos, y el personal de la 18ª realizó labores de apoyo y alimentación a
B20, así como la de búsqueda en el edificio junto al personal de la 15ª.
Por tratarse de un edificio con gran cantidad de
departamentos, mucha gente advirtió el siniestro y debió ser asistida.
Lo aconsejable en estos casos, por tratarse de un
departamento, es evacuar apenas el piso del fuego, además del piso
inmediatamente superior e inferior. No es aconsejable hacer salir a todos
los habitantes del recinto, ya que salvo una desproporcionada propagación,
los fuegos en departamentos tienden a confinarse en el piso de origen. En
cambio el proceso de evacuación, puede traer en si, una serie de otras
complicaciones, las que trataremos de evitar en lo posible.

Se observa el fuego que cubre dos habitaciones pero que
no amenaza mayormente a los departamentos contiguos ni al piso superior.
Sin embargo, no debe descartarse una revisión del último
piso debido a que la convección puede llevar brasas a la parte superior. Lo
mismo ocurre con los subterráneos que están en línea del piso amagado. No
descarte que caigan brasas a través de los shaft o ductos y pudieran
encender un fuego en otra parte, incluso varios pisos por debajo.
Para tener en cuenta en fuego en edificios
El siguiente es un listado muy esquemático para tener en
cuenta en los fuegos en departamentos.
1.- Los departamentos tienden a ser estructuras
cerradas donde es posible contener el fuego durante un tiempo considerable.
2.- Retarde la propagación manteniendo cerrada la
estructura hasta que disponga de líneas cargadas para avanzar. En ese
sentido, no abra la puerta que conecta el departamento con el resto del
edificio hasta que tenga agua.
3.- Revise la red seca en cada uno de los pisos
mientras sube hasta el lugar amagado. Tenga un plan B para armar por fuera
si esta no existe o está inutilizada.
4.- Arme en el piso de bajo al del fuego y trepe
con la armada presurizada. Entonces, abra la puerta y ataque.
5.- Avance hacia la zona amagada disparando agua
hacia los combustibles en llamas, no al humo.
6.- Solicite a la compañía de escalas que abra un
punto de salida en el lado opuesto para la ventilación (se puede hacer desde
un costado, desde el piso de abajo o desde arriba) si es que los vidrios no
se han roto ya por acción del fuego.
7.- Mantenga cerradas las puertas que conectan el
piso con las escaleras de evacuación (para evitar que se llenen de humo) y
las de los departamentos contiguos. Las puertas en si actuarán como un
cortafuego o un retardante a la propagación.
8.- Dentro del departamento, haga búsqueda y
rescate si es necesario, cerrando las puertas de las dependencias no
afectadas.
9.- Nunca ataque desde afuera si al mismo tiempo lo
hacen desde el interior. Si usted llega como 2º, 3º ó 4º máquina, es
moralmente inaceptable que arme pitones sin si quiera coordinar con la
unidad que inició el primer ataque al fuego.
10.- Disponga de una zona de abastecimiento un piso más
abajo del lugar del fuego, donde debe tener mangueras, tubos de aire de
recambio y personal de refresco para reemplazar a lo que están en el piso
superior.