18ª COMPAÑÍA DE BOMBEROS
"ESTO NO ES UN CLUB SOCIAL"
Es una de las compañías más jóvenes del Cuerpo de
Bomberos de Santiago y sus voluntarios han sabido convertir una
actividad como ésta en un estilo de vida.
En
los últimos años han llevado a cabo una verdadera revolución.
Se profesionalizaron, aumentaron la dotación,
cuadriplicaron sus ingresos, incorporaron tecnología, externalizaron los
servicios domésticos y se capacitaron en el extranjero.
Una cosa tienen clara: no son un club social. En poco
tiempo más la compañía inaugurará un nuevo cuartel en Vitacura, diseñado
especialmente para que los voluntarios pasen la mayor parte del día ahí.
"La idea de tener un cuartel cómodo y atractivo es que
los universitarios, en vez de estudiar en sus casas, lo hagan acá para
que respondan a las emergencias de forma inmediata", dice el ex capitán
Marco Antonio Cumsille. La mezcla entre mística y adrenalina los
mantiene cautivos, pese a las restricciones: no hablar de política ni
religión y no tomar alcohol cuando se está de turno.
Jerárquicamente tienen dos cabezas: una administrativa
(el director) y otra operacional (el capitán). Para entender bien este
sistema, habría que decir que el director, pese a ser el principal de la
Compañía, no da órdenes en un incendio, porque, como lo hace el
Presidente de la República en caso de guerra, las tropas quedan al mando
del comandante en jefe, y en este caso, del capitán. Son chicos
disciplinados y así van por la vida.