Llamado en medio
de gran nevazón
Por Mauricio
Rodríguez, Maquinista 18 Cía.
Agosto, 2007

Muchos nos encontrábamos durmiendo cuando caen los
timbres y somos despachados, increíblemente, a un 10.2 a Paul Harris y
Estoril. Digo increíble porque 10-2 es un llamado de pastizales o arbustos y
resulta que afuera nevaba copiosamente.
Me encontraba a cargo de la conducción de B18, por lo que
me tocó vivir la increíble experiencia de manejar esa máquina de 17
toneladas por las calles llenas de nieve.
Dado lo peligroso de las calles llenas de nieve y la gran
cantidad de hielo, no superé los 40 kilómetros por hora, y así nos fuimos al
lugar del llamado, lento pero seguro. En el camino habían muchos árboles que
se encontraban obstaculizando el paso de la máquina, debido a que con el
peso de la nieve, las ramas bajaban más de lo normal. Lo mismo pasaba con
los cables de los postes.

Ya en el lugar del llamado, nos encontramos con las ramas
de un árbol que habían caído sobre el tendido eléctrico, las que se
encontraban prendidas. Se cambió la clave a 10-7 y mientras esperábamos la
llegada de Chilectra, aprovechamos de tomar algunas fotografías para el
recuerdo, ya que seguramente pasarán varios años antes de que vuelva a nevar
de esta forma sobre Santiago.
A la llegada de un vehiculo municipal nos retiramos, ya
que las ramas a esa altura ya no revestían riesgo.
Esto lo voy a recordar como buena experiencia,
especialmente para compartir con aquellos que tienen la suerte de manejar
las piezas de material mayor.