Apuntes sobre el libro de estrategia de Harry Carter
A propósito de Don Carlos
y otras emergencias
Por Marco Antonio Cumsille, 18ª Compañía.
Enero 26, 2008
El
verano y los incendios (cuando los hay) motivan reflexiones variadas y
discusiones de todo tipo donde
cada
uno de nosotros se siente con el derecho (legítimo) de proclamar la verdad y
establecer que la de uno es la razón valedera.
El
incendio de Don Carlos tiene muchos frentes de análisis, pero hay varias
conclusiones que parecen concordantes, en el sentido de que el estilo de
ataque debió cambiar desde un ataque interior convencional a un ataque de
poder o “Blitz AttacK” en la terminología angloparlante y de la manera que
ha sido planteado muchas veces en este sitio por Jaime Núñez.
Para
aportar al análisis, sin tomar partido por ninguna de las tesis en boga,
haré un breve aporte basado en el excelente libro de Harry Carter, “Fire
Fighting Strategy and Tactics, donde plantea su método de 8 pasos para hacer
el reconocimiento inicial y tomar las decisiones adecuadas.
Sin
ahondar en los ricos conceptos que él entrega en su libro de 1998, me quiero
detener en dos capítulos específicos: el 4º Operaciones de armadas (Hoseline
Operations) y el 5º Operaciones de la Compañía de Agua (Engine Company
Operations)
La
primera parte del Capítulo 4º, Carter entrega 11 sugerencias respecto a las
armadas y la “Regla número 1 de las compañías de agua”. He aquí una
transcripción adaptada de los mismos, con comentarios de Harry Carter y de
este traductor.

Regla número 1 de la Compañía de Agua: Regla para el conductor: Su trabajo
es encontrar el agua. Y debe asegurarse que
la gente de su compañía la reciba. Una vez que esté alimentado, puede ayudar
a tanta gente como sea posible. El hombre tiene que encontrar el agua no
importa desde donde venga y punto. Toda mi gente sabe que el agua es la
clave del éxito.
Nota del traductor:
Obviamente es fácil atribuir toda la responsabilidad de esta función vital a
cuarteleros o conductores, pero en la lógica chilena, este es un tema vital
para el Oficial a cargo, es SU responsabilidad. Sabemos que la tendencia de
los oficiales y voluntarios es prestar más atención a los pitones e incluso,
cuando es posible, “agarrar alguno para tirar agua”, pero en mi concepto el
oficial o voluntario a cargo, en un ataque de gran envergadura (pienso en la
mayoría de los actos importantes), debe prestar máxima atención en la
alimentación de su compañía, sino todas las operaciones están destinadas al
fracaso.
Sugerencia de armadas No 1: Asegúrese de que tiene una fuente de agua
suficiente para las necesidades de su compañía:
Nota del traductor:
Esta es una cuestión vital de cada compañía que ataca y debe ser una
prioridad de quien la comanda una vez tomada la decisión de atacar el fuego.
Sugerencia de armadas No 2: Use el diámetro de manguera adecuado para el
abastecimiento de agua a sus necesidades.
Con el advenimiento de las mangueras de gran diámetro no existen excusas
para mover suficiente agua.
Nota del traductor:
Esto es particularmente válido en Estados Unidos, donde
existen mangueras de 110 mm y mayores para el abastecimiento de agua,
mientras nuestro estándar es la manguera de 70 mm. La diferencia de fuente
también es importante, con grifos que arrojan por lo bajo mil
galones por minuto (4 mil litros por minuto), es
decir cuatro veces lo de un grifo chileno. Ello me obliga a plantear una
interrogante respecto a nuestro método de
operaciones, ¿Es sensato que la máquina que alimenta desde el grifo
arme sus propios pitones desde su máquina paralelamente al abastecimiento de
la primera? Para mi la respuesta es no, un no categórico y rotundo a riesgo
de ser impopular. Salvo que se aspire de aguas abiertas, la alimentación de
pitones propios para una máquina que cubre el grifo y envía los escasos mil
litros a la primera máquina de ataque, es una aberración que debiese
terminar. Ampliaré este concepto en un artículo posterior.
Sugerencia de armadas No 3: No lance agua al humo.
En demasiadas ocasiones durante las últimas tres décadas he visto violada
esta norma una y otra vez. Mojar el humo hace que pierda temperatura y
descienda hasta el piso empeorando la visibilidad, y afectando las funciones
de búsqueda y rescate…La única excepción a esto es cuado estamos ante un
flashover inminente y es necesario enviar breves chorros de agua pulverizada
para retardarlo.
Sugerencia de armadas No 4: Su mejor opción de éxito es iniciar un rápido y
agresivo ataque interior a la base del fuego, cuando sea posible.

Foto 1: Fuego grande -> mucha agua
Sugerencia de armadas No 5: Es muy simple: Fuego Grande = Mucha agua; Fuego
Pequeño = Poca agua. Tal como sucede
con el concepto de belleza, “grande” depende del ojo con que se mira.
Lo que para un bombero de un cuerpo pequeño es grande, difiere de lo que
asume un bombero de un área urbana. Véase las fotos uno y dos para tener una
idea de lo que se habla. La foto uno: Un gran fuego necesita enormes
cantidades de agua para ponerlo bajo control. Foto dos: Fuego Pequeño = Poca
agua, pero es incluso suficiente para un trabajo efectivo.

Foto 2: Fuego pequeño -> poca agua
Nota del traductor:
Harry Carter sugiere que esta norma se aplica cada vez mejor en la medida
que el bombero gana experiencia, pero una buena opción para los
inexperimentados es aprender de los textos. Jaime Núñez ha escrito en este
mismo sitio artículos excelentes sobre el cálculo de caudales para una
extinción eficaz.
Sugerencia de armadas No 6: Debiese ser una
norma de sentido común, cuando avance por la escalera cierre el pitón.
Usted puede extinguir mucho fuego desde la base de una escalera.
Entonces, cierre el pitón y suba a través de ella. Una vez que esté listo,
visualice un área de fuego y trate de alcanzar con el chorro lo más que
pueda. Mover una manguera de ataque, independientemente del tamaño que esta
sea, es una proposición difícil, pero cerrando el pitón la vida puede ser un
poco más fácil.
Nota del traductor:
Una de nuestra debilidades habituales es la falta de movilidad de las
armadas, tanto por no contar con el largo necesario para avanzar como por la
forma estática en que asumimos la función. Es indudable que la movilidad
garantiza un trabajo más eficiente, porque es mucho más probable mejorar el
alcance y evitar la inundación innecesaria en zonas donde el fuego ya ha
bajado su intensidad o simplemente está extinguido.
Sugerencia de armadas No 7: Nunca se posicione directamente frente a la
puerta de un cuarto en llamas. Si usted
está de pie y la puerta se abre, las llamas lo quemarán. Permanezca agachado
y preparado.
Sugerencia de armadas No 8: No congestione con personal la línea de ataque.
No es seguro desplegar demasiada gente en una misma línea. Hágalo de manera
juiciosa.
Nota del traductor:
Como contraparte, debiera insistirse en la necesidad de reemplazar a los
equipos de ataque cada cierto tiempo. Esto debiese ser materia de un
voluntario u oficial encargado directamente de la seguridad del personal en
coordinación con la persona a cargo de la compañía. En un siniestro de
magnitud, y existiendo los recursos humanos suficientes (lo más valioso de
nuestro arsenal) no es razonable ni sensato mantener al equipo del ataque
inicial operando durante todo el incendio.
Sugerencia de armadas No 9: Asegúrese de no pasar nunca el fuego.
Es necesario que el equipo de ataque incluya
personal con herramientas para entradas forzadas. Este esfuerzo coordinado
puede mejorar las opciones de no pasar el fuego…De la forma en que
despliegue sus fuerzas usted debería enfrentar bien el fuego cada vez que se
encuentre con él…Cuanto más seguro sería si el equipo que está en el primer
piso luchando con el área en llamas, recibe el apoyo de un segundo equipo de
ataque que sube por las escaleras sobre ellos. De esa manera, usted podría
trabajar de manera progresiva, con cada línea protegiendo a la siguiente.
Nota del traductor:
No solo por la necesidad de tener
herramientas de entradas forzadas, es imperioso que cada equipo de ataque
cuente con personal de escalas integrado en su avance, lo que facilitaría la
búsqueda y el rescate que es una primera prioridad en un ataque al fuego.
Sugerencia de armadas No 10: Una compañía de agua siempre debe actuar como
equipo. Ella debe combinar sus esfuerzos con
un solo propósito, el proporcionar un efectivo chorro de ataque al fuego.
Ese chorro debe alcanzar un amplio espectro. Ya sea un primeros auxilios
para apagar una lata de basura o un poderoso chorro maestro. La compañía de
agua debe actuar como un equipo no importa la tarea que tenga. Nunca olviden
esto. El trabajar individual e independiente (“freelancing”) en una compañía
de agua puede ser fatal.
Nota del Traductor:
Aunque el tema abarca a la estrategia de las armadas, este concepto es
válido e imperioso a nivel de las compañías. Si ya es malo el “freelancing”
a nivel de voluntarios, la suma de las compañías actuando por su cuenta es
un desastre total. Ejemplos hay por montones. Volveremos sobre esto cuando
analicemos el capítulo 5.
Sugerencia de armadas No 11: Mantenga una lista de su personal en el
bolsillo.
Nota del Traductor:
Este concepto apunta al registro
del personal y al control del mismo cuando trabajan en un incendio. La 18ª
lo inició hace años y la 15ª también. No conozco otras experiencias, pero me
parece que el tema ha ido creciendo.

Con
este último concepto, ponemos punto suspensivo a la entrega y en una próxima
edición ahondaremos en los conceptos del capítulo 5º, con los comentarios
personales de rigor.
El
libro de Harry Carter fue publicado por Fire Protection Publications
dependiente de Oklahoma State University y data de 1998. El autor ha formado
parte de diversos cuerpos de bomberos, de paga y voluntarios, así como ha
tomado parte en múltiples organizaciones de formación bomberil.