Desde Otro Ángulo
Por Pascual Pérez, 18 Compañía
Enero 2008

Fotos de archivo
Comunicaciones radiales
Parte 1
Parte 2
Siempre que
publicamos artículos, procuramos que sean redactados por alguien que tripuló
la bomba, para tener la mayor cantidad de datos, pero, ¿les ha sucedido
llegar primero que la máquina?. Pues a mi me pasó y les cuento la misma
historia, pero desde otro punto de vista.
Me encontraba el
miércoles 2 de enero en la mañana en el registro
civil de Los Dominicos, en la comuna de Las Condes. Después de hacer
una fila por más de una hora y media, y habiendo terminado mi trámite, salgo
del lugar, agarro mi moto y escucho por mi radio: “10-2, Quebrada
Onda y Carlos Peña Otaegui BX-20”,
así que aprovechando que estoy de vacaciones,
partí al lugar.
A medida que me
acercaba, empecé a divisar el humo, aunque en realidad
no se veía tanto. Llegué al lugar y cada segundo que pasaba el fuego
avanzaba más rápido por la quebrada del cerro.
En eso escucho al
bombero de la 20 que solicita un carro cisterna
al lugar, siendo despachado Z-18. Andaba sin
uniforme, por lo cual me presenté con el bombero
a cargo en ese momento y le
solicité un uniforme 20, pero ninguno talla
me quedaba, así que me
quedé a un costado del BX-20 observando.
En eso se acabó el
agua y claramente la llegada del Z-18 no
sería muy rápida por todas las pendientes que hay que pasar para llegar a
este sector del Cerro La Gloria. A esto se sumaron unas
ráfagas de vientos bastantes considerables, que ayudaron
a la propagación del fuego.
Ante este
escenario el bombero de la 20 pide un carro
bomba siendo despachada B-18. El fuego, cada vez
más violento, consumía más y más pastizales, zarzamoras, arbustos, y todo lo
que encontrara a su paso. La 20 sin una gota de
agua en sus pitones, comenzó a realizar
reacomodar sus armadas para atacar la propagación
apenas llegara Z-18.
Ya inquietaba a
todos el tiempo que transcurría. Se solicitó la ubicación de las máquinas
y se dio la instrucción
para B-18 atacara la propagación desde el otro
lado de la quebrada. B-18 llegó al lugar, asumiendo
el mando del llamado nuestro recién electo
Teniente 3º Felipe Lorca.
Corrí hacia la
B-18 para sacar un uniforme de la máquina, y me encontré con Daniel Jara,
que venía llegando. Para sorpresa mía, tampoco había talla de botas para mi,
pero no me quedó otra opción, y a presión tuvieron que
entrar.
En eso B-18 es
re-posicionada, con el fin de poder armar a grifo, los que
se encontraban muy alejados. La
mejor opción en ese momento fue elegir uno que se encontraba al interior de
un condominio, por lo que se decidió armar con los dos pollos y un par de
tiras extras para cubrir la distancia necesaria.

Terminado el
trabajo de armar a grifo, el Teniente 3º me pidió
que le informara sobre el trabajo en este
sector, ya que él se había ido a hacer
un reconocimiento hacia los sectores aledaños y
así tener una mejor visión global.
Me subí al techo
de B-18 para observar, mientras preparaba el pitón monitor para ser
utilizado apenas estuviera asegurado el abastecimiento de agua. Cabe
destacar que las condiciones climáticas no eran muy favorables para nuestro
trabajo, ya que la temperatura superaba los 30
ºC, y el viento cada vez tomaba más velocidad. Gracias a esto, las
brasas empezaron a volar, cruzaron un puente,
propagando el fuego
por la quebrada.
Ante este nuevo
cambio de escenario, el Teniente Lorca pidió
otra bomba, siendo despachada BX-19 y
posteriormente a B-14. Al finalizar el despacho radial de la 14, la central
pide al oficial a cargo un pre-informe ampliado para el Segundo Comandante:
“Pre-informe del 10-2, se trata de gran extensión de pasto en ladera de
cerro, por orden de 1803, de la alarma de incendio forestal”.
Hay que destacar
la importancia que tuvo hacer un reconocimiento
del sector, ya al menos desde mi posición, no
se podía ver claramente la propagación.
En cambio el Teniente 3º, había buscado un área
desde donde podía cubrir el área afectada y
verificar que la propagación se dirigía peligrosamente
cerro arriba en dirección al Colegio Whenlock.
Fueron llegando
más bomberos, más máquinas, oficiales, y todo lo
que comprende dar la alarma forestal. En B-18, prontamente se acabaron los
uniformes de la máquina, así que cedí el casco que había sacado de la
máquina, ya que mis pies no daban más con las botas chicas.
Establecí
el puesto de nexo y contabilidad de personal, al
que se sumó el Ayudante
Zelada que se encuentra aun convaleciente de una intervención quirúrgica,
pero las ganas de ayudar no le faltaban.
Y así fueron
pasando las horas de extenuante trabajo, utilizando armadas de mangueras,
bombines de espaldas, palas, rastrillos, bastidores, y todo lo necesario
para extinguir el fuego. A medida que pasaba el rato, se iban haciendo
relevos lo más pronto posible, ya que el desgaste era inmenso. Por la hora
que fue despachado el llamado, no todos los bomberos que llegaron al lugar
habían desayunado y la hora de almuerzo ya había pasado.
Entre tanto, una
conductora que no respetó el cierre de la calle
por donde se encontraba trabajando B-18, se tuvo que devolver, y en la
maniobra chocó mi moto. No queda más que tomarlo como anécdota.
Después de pasar
muchas horas, el fuego al fin se rindió, por lo que el trabajo tomó otro
rumbo, ahora había que remover y apagar las fumarolas.
Posteriormente, se
ordenó el material, se formó la compañía, se dio retirada y B-18 se fue para
el Cuartel, esperando atentos otra emergencia.
Por Pascual Pérez

INCENDIO AGOTADOR
Por Jorge A. Mahaluf Velasco
Enero 2008

Fotos de archivo
Luego de una bienvenida al 2008 tranquila y
sin contratiempos, nos imaginábamos que iba a pasar un buen tiempo antes de
otro incendio, pero no fue así.
Era un medio día muy caluroso cuando es
despachada BX20 a un 10-2 a las calles Quebrada Onda y Carlos Peña
Otaegui. En esos momentos, no nos imaginamos lo que nos esperaba y sólo
parecía una emergencia más a la que acudía otra Compañía.
Unos minutos más tarde era pedido nuestro
carro cisterna Z18 y 2 minutos después salía también nuestra bomba B18.
Mientras nos dirigíamos al lugar a cargo de nuestro Teniente 3º Felipe
Lorca, constantemente el BX20 nos pedía la ubicación de nuestras máquinas.
Ya comenzábamos a ver la columna de humo entre los cerros.
Al llegar al lugar, el fuego quemaba
pastizales en la quebrada de un cerro. La extensión no era muy grande y todo
indicaba que se podía parar a tiempo. El fuerte viento, las altas
temperaturas y la falta de agua cercana, rápidamente nos hicieron cambiar
esta perspectiva.

Nuestro Teniente 3º pide una bomba adicional
para atacar la propagación, saliendo al lugar la 19 Compañía y agregándose
luego B14. Nuestro Teniente tras ver desde otro ángulo como el fuego seguía
avanzando rápidamente debido al fuerte viento, decide dar la alarma de
incendio forestal.
El sol pegaba directamente en nuestras
cabezas y muchos no habían tomado desayuno. La pendiente y el esfuerzo
físico mientras evitábamos la propagación a un colegio, fueron agotando
nuestras fuerzas, marcando la jornada a todo el personal que trabajó durante
horas para sofocar las llamas.
El fuego no paraba de arder y el capitán de
la 13 Cía. dio la segunda alarma de incendio. Por otra parte la llegada de
un helicóptero de CONAF facilitó las cosas y ayudó a parar la propagación y
evitó mayor desgaste de los bomberos presentes.
Luego de varias horas el fuego fue
controlado y sólo quedaron brasas que apagar. En medio del trabajo
fatigante, la ayuda de algunos vecinos con agua y alimentos fueron recargas
que agradecimos mucho.
“B18 a central, 6-9” fue la retirada a un
merecido descanso para cada uno de los que estuvimos en el lugar.