Besoaín 2008, una competencia
que para la 18 ya se inició.
Algunas reflexiones
sobre nuestro tercer triunfo en la Competencia JMB; por Claudio Arriagada,
18 Compañía.
Diciembre 2007

Ciertamente la Competencia
José Miguel Besoaín es para nosotros un evento importante, por tratarse de
un acontecimiento a nivel institucional, en el que todos estamos observando
el desempeño del resto de las compañías.
A nivel de agua la
competencia es fiera y quienes realmente están interesados en competir, así
lo sienten. Nos desvivimos una semana, donde muchas veces dejamos de lado
familia, trabajo, estudios, novias etc. Simplemente por entregarnos por
enteros a la tarea de ganar esta nueva versión.
Desde mi punto de vista, es
aquí donde se demuestran muchas cosas y no queda nada al azar. La
competencia requiere a nivel de compañía, planificación, organización,
trabajo en equipo y una serie de otros eventos o hechos que son necesarios
afinar al máximo, para la consecución lógica del trabajo bien realizado: el
éxito.

No es suerte, eso es
imposible. Por definición de la Real Academia de la Lengua Española, suerte
se define como; “Encadenamiento
de los sucesos, considerado como fortuito o casual”,
cosa que en la JMB no sucede, ya que todo es posible de prever. La cancha
está dada y es igual para todos; el material utilizado también es igual para
todos (léase tiras y pitones independiente de su cantidad), incluso el
viento, la cancha mojada y tantos otros factores, también se pueden prever.
Por otra parte la definición de éxito es
“Resultado feliz de un negocio, actuación, etc.” Entonces,
¿Qué lleva a que una u otra compañía gane?, ¿Cómo llegamos al éxito?, ¿Cuál
es la clave para ganar? Quizás si fuéramos capaces de responder estas
simples preguntas y fuésemos capaces de resolverlas, entonces ganaríamos sin
duda todas las competencias ya que tendríamos la clave. Pero entonces otras
compañías también serían capaces de responderlas y nuevamente estaríamos en
el mismo punto inicial.
¿Qué hicimos este año?, creo que
aprendimos a levantarnos. Sufrimos una derrota el año anterior y saboreamos
su trago amargo. Luego de haber ganado dos años consecutivos, no habíamos
podíamos lograrlo aplicando las mismas claves del éxito anterior, pese a que
creíamos haber encontrado una serie de fórmulas y las dábamos por válidas.

El día de la Competencia me ocurrió algo
interesante. Apenas supimos que ya teníamos el mejor tiempo tras correr la
ultima compañía, y mientras me dirigía donde estaba el mayor grupo de
dieciochinos, escuché al pasar y sin querer un comentario de un bombero de
otra compañía.
Al fondo mis compañeros saltaban y
gritaban cantando “si se puede”, “si se puede”, mientras este bombero
comentaba “son agrandados estos huevones”. Al principio me impactó el
comentario y reconozco que hasta me molestó, pero al instante me di cuenta
que estaba en un gran error y que en nuestra esencia, este tipo de
comentarios lejos de molestarnos nos engrandecía aún más.
Nuestro “si se puede”, no obedece nada más que a la
historia del elefante,
(quienes la lean ya habrán resuelto gran parte de la clave del éxito). Me
vino inmediatamente a la cabeza no la razón por la que habíamos ganado, sino
la razón por la que ellos habían perdido.
La clave de nuestro éxito radica aquí, en
la capacidad de darnos cuenta como compañía que somos bomberos y que
trabajamos para la consecuencia de un “bien superior”, ya sea en un
incendio, en una competencia, en un partido de fútbol o en la noble tarea de
ayudar a uno de los nuestros.
Tenemos la suficiente capacidad de
trabajar todos juntos en la consecución de un logro, hoy fue la JMB, y sí,
somos muy agrandados. Somos una compañía joven que aprende de las demás y no
tenemos temor a reconocerlo.
Hoy me decidí a escribir para instar a
otras compañías a que se den cuenta que “Si se puede”, que realmente no
existe una clave o un plan que seguir para poder lograrlo, sino que
simplemente el poner todo el corazón en el intento.
En nuestro caso, hay muchas cosas que hacemos y que
quisimos compartir el año 2003 en
esta misma Web.
Este año, revisamos y estudiamos con detención el
movimiento realizado por la cuarta compañía el año 2001; lo reconocemos con
la humildad que se requiere, y les hago llegar nuestro gran reconocimiento.
Tal como se escribió en el 2003
en el
texto puesto en nuestra Web,
que hoy cobra plena vigencia nuevamente: “La 18ª Compañía ha ganado
nuevamente, pero no se ha puesto verdaderamente a prueba. Lo hará el día que
volvamos a caer, pero mantengamos intacto el espíritu que nos hizo ponernos
de pie y llevarnos hasta este nuevo título. Incluso cuando uno está en el
fondo, sí se puede volver a triunfar.”
Nuevo triunfo,
ahora en lo administrativo.
Hoy hemos conseguido un nuevo premio. Si
bien no fue el objetivo principal conseguirlo, fue un logro al trabajo bien
realizado. Se podrá decir que fuimos la compañía menos mala, o la que
cometió menos errores. Si bien no fuimos perfectos, nos alegramos mucho
porque nunca en nuestra historia, habíamos conseguido triunfar en el
Premio de Estímulo José Miguel Besoaín (lleva el mismo nombre que la
Competencia Bomberil), premio con el que el Cuerpo de Bomberos de Santiago
distingue a la compañía de mejor desempeño administrativo. Aquí compiten las
22 Compañías por igual.
Debemos ser honestos en reconocer que para
nosotros es un merito aún mayor, ya que en el mismo año hemos conseguido
alcanzar las 2 más altas distinciones del Cuerpo. Durante el 2006, al que
hace referencia este primer lugar, no
estuvimos exentos de actividades y complejidades. No olvidemos que entre
otras cosas nos cambiamos de cuartel, con toda la carga de trabajo que
significó para nuestra oficialidad. Aún así el trabajo del día a día se hizo
bien y hoy vemos sus frutos.
Sin duda lo que nos ha hecho triunfar son
las bases, que como compañía hemos creado pera el desempeño administrativo,
y esas constantes ganas de pertenecer al Cuerpo, seguir engrandeciéndolo y
aportar con nuestra cuota de éxito para el objetivo común.
Nuestra alegría de ganar no se compara con
nada, ya que es la satisfacción de hacer las cosas bien. Hoy nuevamente
estamos en la cúspide. Logramos nuestra 3° competencia y nuestro primer
premio de estímulo. Ahora tenemos la imperiosa necesidad de intentarlo
nuevamente y así volver a gritar con todo el corazón ese “ ¡si se puede! ”.
Para nosotros la JMB 2008 ya empezó.