Celebrando el 18
en la 18
Este 18 vamos a
dejar huella.
Ese era el
slogan para celebrar las Fiestas Patrias en la Decimoctava.
Por Cristóbal
Monardes

Lamentablemente los únicos que terminaron dañados ese
mismo 18 fueron Jaime Pineda y Ciro Cornejo Lorca, quienes estoicamente se
ofrecieron para reservar un quincho dentro del Parque Padre Hurtado (para
los más viejos sigue siendo el Intercomunal).
A las 8 y media en punto, con carbón, pollito y sus
cuantas cantimploras se apersonaron en el parque, pero la llovizna pudo más
y los Oficiales decidieron postergar el evento para el día 19. Pero Cornejo
y Pineda ya estaban departiendo bajo el agua y alrededor de las 13 horas,
más amigos que nunca, se retiraron cuando ya habían arreglado el mundo.

Por ello, el 19 no lograron los permisos respectivos y
tuvo que sacrificarse Cristóbal Monardes, quien abstemio en horario
matutino, reservó el lugar y cuidó en completa soledad el arsenal de sillas,
mesas y cuanta cosa había dispuesta para pasar un 18+1 en familia, la
dieciochina.

Cuatro horas más tarde, comenzaron a llegar los
comensales y pasadas las 12 del día, con un bebestible en la mano, los
anticuchos fuimos armando, el carbón prendiendo, la lengua soltando y las
carcajadas fueron brotando.

La tarde era nuestra y las yincanas, los juegos y el
guitarreo también, aunque molestamos un tanto a los vecinos que dormían
plácidamente una siestecita. Lo cierto es que los casi 50 dieciochinos
(incluidos hijos, madres y esposas) que llegamos a la cita lo pasamos muy
bien.

Apareció el recién casado (¿o cazado?) Mauricio González
con marca personal, Maximiliano Izquierdo y su señora Rosario a punto de dar
a luz a la Milagros (nació hoy martes), Ciro Cornejo Cáceres para variar
cantando, Rodrigo Cornejo y su batallón familiar, un herido Daniel Jara, el
extrovertido Michael Moore (que no es el documentalista gringo), la Brigada
Juvenil, Claudio Arriagada tratando de cuadrar las cuentas, Felipe Arancibia
inaugurando la ramada, en fin…

Gracias a todos los que participaron del evento. Entre
todos logramos una tarde tranquila, entretenida y bajo un ambiente familiar,
característica inherente a las actividades de nuestra Compañía.
