Despedida de
nuestro Instructor Jefe Pablo Cruz
Diciembre 2010

El pasado sábado 27 de noviembre la Brigada se encontraba
citada con uniforme parda de forma confidencial para la despedida de nuestro
Instructor Jefe Pablo Cruz.
La idea era sorprender al Instructor que era igualmente
Teniente 3º, con un cóctel entre compañeros y un galvano en reconocimiento a
su ardua labor como Instructor Jefe, representándonos en el Departamento de
Brigadas Juveniles y más aún en los actos de Brigada. ¿Habrá sido gracias a
su trabajo de psicólogo que entendió tan bien nuestros problemas como
Brigada y como personas? Nos ayudó muchas veces a solucionarlos con el mejor
razonamiento. El hecho es que estuvo siempre junto a nosotros para apoyarnos
en todas nuestras decisiones, lo que nos motivó a despedirnos de él de la
forma debida.
Mientras el Capitán distraía a nuestro Instructor Jefe
vestido de uniforme de parada y fingiendo que tenía que ir a la Comandancia,
el Teniente 1º se encargaba de formar al resto de la Brigada en el frontis
de la sala de máquinas. Luego de unos mensajes telefónicos, el Teniente 1º
de Brigada le indicó al Capitán que la Brigada se encontraba formada y que
procediera con la ceremonia.
Se notaba que el secreto se había mantenido puesto que
nuestro Instructor estaba completamente sorprendido de lo que le habíamos
preparado. Luego de los respectivos honores, el Capitán procedió a hacerle
entrega del reconocimiento y el Instructor muy agradecido, dirigió unas
palabras en agradecimiento a nuestra labor como brigadieres, argumentando
que sin nuestro desempeño él tampoco habría podido hacer su trabajo.

Luego de lo formal, la Brigada procedió a romper filas y
a comenzar un cóctel variado, con bebidas y comida. Nos sacamos unas fotos
con el Instructor y nos quedamos compartiendo el resto de la tarde.
Lo ya relatado fue lo que realizó la Brigada, pero
también se realizó el día lunes 29 de noviembre un asado de despedida para
toda la Compañía, en el que los Brigadieres también estaban autorizados a
asistir si presentaban una autorización de los padres para permanecer en el
cuartel fuera del horario establecido por nuestro Reglamento.
Asistieron al asado numerosos voluntarios, algunos de
ellos le dirigieron sus últimas palabras antes de que se fuera a estudiar a
Canadá, pero lo más importante fue que compartimos como Compañía, relatando
nuestras experiencias en conjunto a nuestro Instructor Jefe, agradeciéndole
su amistad y deseándole la mejor de las experiencias en esta nueva etapa de
su vida.