Z18 salió en
apoyo de Concepción.
Pablo Cruz, 18
Compañía
Marzo 22, 2010

El sábado 6 de Marzo, el Cuerpo de Bomberos de Santiago
envío sus carros cisternas Z10 y Z18 en apoyo a la ciudad de Concepción,
para el abastecimiento de agua y combate de incendios que afectaban la
ciudad. Concurrieron junto al Z8 del Cuerpo de Bomberos de Quinta Normal y
al Z2 de Maipú.
Ninguno de sus tripulantes conocía la verdadera realidad que allá se vivía,
sólo la televisión mostraba lo devastador del terremoto y sus consecuencias
en las diversas zonas de la región.

3 bomberos tripularon Z18; Pascual Pérez (conductor), Pablo Cruz y Jorge
Mahaluf. La orden era ponerse a disposición del comandante del Cuerpo de
Bomberos de Concepción para organizar el abastecimiento de agua. Fue un
viaje de 14 horas no exento de problemas. La primera baja fue el Z2 de
Maipú, que fue despachado a San Fernando, cumpliendo ahí el mismo fin. Luego
a la altura de Parral, el Z8 de Quinta Normal presentó problemas mecánicos
que impidieron momentáneamente su viaje a Concepción. Ambos cisternas de
Santiago continuaron viaje y a eso de las 22:30 se escuchó que Z8 retomaba
rumbo al lugar en servicio y presto a dar su apoyo.
Finalmente nos encontramos con el control militar que resguardaba el orden
en la ciudad de Concepción. Este hecho ya nos impactó a todos. El nivel de
seguridad que había en el lugar, militares perfectamente armados, resguardo
policial, etc., realmente impresionante. Unos metros atrás, a un costado del
camino, habían por lo menos 30 autos esperando el término del toque de queda
para hacer ingreso a la ciudad.

Al cruzar el control militar, nos encontramos con el 4°
comandante del Cuerpo de Bomberos de Concepción, el capitán de la 6ta Cia de
Concepción y otros voluntarios que conducían el carro en el que andaban, el
Attack 6. Estábamos organizando la logística para el equipo de Santiago
cuando vivimos nuestra primera réplica, lo que nos indicaba que viviríamos
días bastante movidos, no sólo por el servicio, sino que también por los
constantes sismos que vivía la ciudad. Nos llevaron al campamento de la 6ta
Compañía de Concepción y junto a ella se encontraba la Tercera Compañía.
Ambos cuarteles se encontraban completamente destruidos por el terremoto,
los escombros en las calles y en su interior muros y techos a punto de
ceder. La imagen era realmente triste y desolador. Lo que hace unas semanas
era su hogar, ahora eran sólo un cúmulo de cemento y fierros destrozados.
Sus recuerdos y vivencias era lo único que les quedaba del ya antiguo
cuartel.

No obstante lo anterior, el recibimiento de sus voluntarios fue increíble,
desde el primer minuto nos hicieron sentir en casa y con sus escasos
recursos nos dieron alojamiento y comida de primer nivel. Ya eran las 2 de
la madrugada por lo que lo único que nos quedaba por hacer era dormir.
Eran las 9 de la Mañana del día domingo y la central de Concepción, despachó
al Z18 a 6-19 (abastecimiento de agua) en las Lomas de San Andrés. Fue ahí
nuestro primer reconocimiento de lo destructivo que fue el terremoto en la
ciudad de Concepción. Era impresionante ver tanta destrucción, tantos
negocios destruidos, edificios completamente quemados y otros con grandes
grietas que los dejaban inhabitables.
Ese primer día de trabajo fue largo y difícil, ya que en horas de la tarde,
las negras nubes dejaron caer una fuerte llovizna sobre nosotros. A pesar de
eso la gente no paraba de llegar a abastecerse de agua. Los siguientes días
fueron muy parecidos, ir y venir a distintas zonas de la región, con el fin
de entregar el agua que traíamos en nuestro carro. Estuvimos también en Lota
y Talcahuano.

Junto a esto, los miembros de la 18 prestamos apoyo en
las emergencias químicas que afectaban la ciudad, con cañerías destruidas,
acumulación de monóxido carbono etc. Asistimos junto al H17 a la emergencia
del laboratorio Químico de la Universidad de Concepción, donde tuvimos que
realizar un reconocimiento de los daños producidos por el terremoto, lugar
que además fue presa de un voraz incendio el mismo día del terremoto.
También estuvimos en las pesquera de Talcahuano realizando mediciones y
verificando la presencia de ácido sulfhídrico, etc.
Fue una semana realmente llena de experiencias con imágenes de plena
tristeza, dolor y angustia. La ciudad se encontraba realmente en precarias
condiciones y la gente sufriendo la falta de sus servicios básicos. El
trabajo no cesaba en ningún minuto, emergencias a toda hora, necesidades por
doquier y bomberos ayudando en cada una de ellas. Era realmente
impresionante ver a cada minuto carros bomba, cisternas y porta escalas
recorriendo las calles y llevando ayuda a los más necesitados.

Queremos agradecer especialmente a los voluntarios y
oficiales de la 6ta Compañía de Concepción por su hospitalidad y recepción,
fueron realmente unos grandes anfitriones y compañeros de servicio, unidos
además por un mismo lema que nos representa con real orgullo “VALOR Y
SACRIFICIO”
Retornamos a Santiago sin novedades el día domingo 14 de Marzo y con el
orgullo de haber prestado un gran servicio a la comunidad.