Pensar en destinar un par de días a capacitación en esta
época del año suena a locura. Sin embargo, fiel a nuestra convicción de ser
siempre mejores, hacemos esfuerzos muchas veces impensados.
Hace unos meses, en eternas reuniones de coordinación, no
exentas de polémica y debate, buscábamos la mejor forma de recuperar nuestra
capacidad operativa en el área de materiales peligrosos. Los primeros pasos
los estábamos dando. Adquirimos equipos y tecnología de punta (pronto nuevo
artículo), sin embargo, eso no era suficiente. La capacitación estaba al
debe y debíamos hacer algo rápido, bueno y con estándares internacionales.
El Cuerpo de Bomberos de Santiago, mediante su escuela de
formación bomberil, está trabajando en este curso, aunque lamentablemente
aun no esta disponible.
Lo primero y simple es pensar en el extranjero, pero los
costos hacían poco viable una capacitación masiva. Puerto Montt fue una
interesante alternativa, pero los cupos disponibles tampoco daban real
solución a nuestro problema. Pese a ello, dos de los nuestros estuvieron ahí
en julio de este año.
Buscar el estándar internacional fue una gran limitante.
Sin embargo, no podíamos quedarnos de brazos cruzados y esperar un año más a
que otras instituciones tomaran la iniciativa de coordinar una actividad.
Por ello, comenzamos un arduo proceso de negociación, a fin de traer a
nuestra ciudad, específicamente a nuestro cuartel, el curso que se dicta
desde hace 7 años en Puerto Montt.
Tremendo desafío, pero no imposible. Para todos – sin
excepción – los recursos son escasos. Por ello, gracias a una alianza
estratégica con el Cuerpo de Bomberos de Santiago, logramos llevar a cabo el
Primer Curso de Operaciones “Respuestas Químicas y Ambientales” dictado bajo
norma NFPA 472-2008 y reconocido por CONAMA Nacional.
Fuimos 18 los que comenzamos un largo proceso de
capacitación, cuyo único objetivo – como dije - era recuperar nuestra
capacidad operativa en el área de respuestas a emergencias con materiales
peligrosos.
La integración fue la clave. Del curso participaron
voluntarios de la 4ta, 17 y 20 compañías de Cuerpo de Bomberos de Santiago.
Además de la 3ra Compañía del Cuerpo de Bomberos Metropolitano Sur, de la
5ta Compañía del Cuerpo de Bomberos de Viña del Mar y personal de la Policía
de Investigaciones y Carabineros de Chile.
Para todos fue una gran experiencia. Los objetivos se
cumplieron a cabalidad. Visitamos empresas, experimentamos, entrenamos,
simulamos y por sobre todo, recordamos que hacer las cosas bien requiere un
poco de voluntad.