El día que nos
convertimos en Compañía.
Cada 17 de
Marzo, la 18 se reúne en una Sesión Solemne a recordar el día en que el
Cuerpo de Bomberos de Santiago nos reconoció como una más de sus Compañías,
tras haber permanecido algunos años como la Brigada N°3 Manquehue.
Marzo 2009

Estandarte de la Brigada 3 Manquehue
Las siguientes son las palabras leídas por el Secretario
Felipe Arancibia el día de ayer, las que reflejan de manera fiel nuestro
recuerdo y respeto por esos primeros días y el gran esfuerzo y visión de
nuestros Fundadores.

Palabras del Secretario Sr.
Felipe Arancibia, 17 de Marzo de 2009. 38º Aniversario
La historia de la compañía comenzó a escribirse hace más
de 41 años y no es precisamente el 6 de Septiembre de 1967, la fecha a la
que me refiero, sino que voy más allá, cuando comenzó a urdirse por parte de
un grupo de vecinos, el plan de engendrar una compañía de bomberos, en lo
que en ese entonces era una naciente comunidad en los faldeos
pre-cordilleranos de la capital.
El Cuerpo de Bomberos de Santiago acepta esta idea y bajo
su amparo y normativa, dio nacimiento a una unidad bomberil que no era aún
una compañía, sino una brigada. Este fue el primer paso para este grupo de
personas que no tenía experiencia en el mundo bomberil salvo por un hombre,
que había servido como Bombero en Coyhaique y en La Cisterna, Don Carlos
Contreras Bañados.

Secretario Sr. Felipe Arancibia
El periodo en el que hubo que demostrar de lo que era
capaz de realizar esta nueva unidad, hoy lo conocemos como el de la Brigada
3, periodo que tuvo como pilares el esfuerzo, el compromiso, la entrega, el
trabajo, la constancia, la disciplina y por cierto, el valor y sacrificio.
Corrían los primeros meses de 1971 y el Superintendente
de la época Don Sergio Dávila Echaurren, en sesión citada para el efecto,
aprueba los reglamentos de 4 brigadas. Así el Cuerpo de Bomberos de Santiago
acogía formalmente a 4 brigadas como compañía, dentro de las cuales estaba
nuestra Brigada Nº3 Manquehue.
Hoy conmemoramos 38 años del trascendental paso a
compañía, 38 años de ser la 18, de ese monumental día en que se obtuvo la
igualdad reglamentaria, y que nos impuso los mismos derechos y deberes que
tenían las demás compañías del Cuerpo de Bomberos de Santiago.
El reconocimiento como compañía fue lo que se propusieron
nuestros fundadores. Quien sabe si ellos imaginaban tal vez lo que vendría,
cuales serían los nuevos proyectos de la 18, pero sí tengo claro que ellos
sabían que esto no paraba acá, debían continuar con su trabajo. Así la
Decimoctava paso a paso, fue obteniendo el reconocimiento de la comunidad
bomberil.
Desde nuestra fundación hasta hoy muchas cosas han
cambiado: El Cuartel, la calle que miramos esperando un llamado, La Bomba y
el Z, la Guaria Nocturna, la cantidad de bomberos, el escudo, los cascos de
trabajo y la especialidad entre otras.

Secretario Sr. Felipe Arancibia
Sin embargo hay cosas que no han cambiado, cosas que no
son materiales y que son de suma importancia, porque le dan fisonomía a la
compañía, como es el espíritu visionario y emprendedor, y por cierto,
nuestro lema Valor y Sacrificio.
Debemos tener claro que sólo estamos de paso por acá,
ninguno de nosotros es dueño de la compañía y estoy seguro de que ninguno de
nuestros fundadores piensa que lo es. Por lo que sólo nos queda dar lo mejor
de nosotros, para dejar lo mejor a quienes nos seguirán en esta hermosa
vocación.
Ese espíritu es lo que nos caracteriza y por ello creo
que somos capaces de seguir creciendo, ser mejores, superar los mejores años
de la compañía. Pero eso requiere al igual que en la fundación, el
compromiso de todos, trabajando como en un incendio, en un conjunto. Ya
quedó demostrado en la ultima competencia interna que los honorarios no son
los más viejos, sino que los con más experiencia y es por ello que debemos
aprovechar eso, unirlo a la fuerza y el ímpetu del bombero joven para
obtener los mejores resultados.
Recuerden que no somos dueños de esto, sólo somos los
responsables de mantener lo que otros idearon, somos los encargados de
encumbrar el número de la 18 a lo más alto, somos los llamados a continuar
con el legado que nos impusieron nuestros fundadores, que no buscaban un
numero ni la gloria, sino que el servir.
Las instituciones no se mantienen vivas sólo por el
recambio de sus personas, sino que lo hacen cuando miran al pasado, añoran
lo vivido, atesoran el presente y lo valoran.
Más que una reseña histórica, mi intención es que cada
uno refuerce el compromiso y la voluntad de servir incondicionalmente,
asumiendo los costos que este estilo de vida implica.

Tras la lectura por parte del Sr. Secretario, se procedió
a la premiación del equipo ganador de la competencia interna Fundadores, la que se disputa cada
año entre activos y honorarios. En esta oportunidad resultó vencedor el
equipo de Honorarios 2, que fue liderado por el voluntario Mauricio
González.

Premiación del equipo ganador Competencia
Fundadores