Incendio
en papelera de Colina atrapó a uno de los nuestros
Una gran
superficie con pilas de papel en llamas, obligó la concurrencia de
decenas de carros de diferentes Cuerpos de la Región Metropolitana.

Por Javier Hetzel
Fotos de Andrés Lewin
Enero 6, 2009
Una calurosa tarde de domingo como
cualquier otra, mantenía a varios voluntarios en la terraza en
amena conversación, mientras otros descansaban en la piscina. Alrededor de las 17:30 hrs
del 4 de enero, la
central despacha 10-12 a Incendio en la comuna de Colina, saliendo B1,
B9, B13 y B22. Al llegar las primeras máquinas al lugar, informan que
se trata de fuego en fábrica de papeles PISA con peligro de propagación
a bodega.
Nuestro capitán que estaba en el
cuartel, vislumbró que esto tendría para rato, por lo que comenzó a
realizar gestiones para que nuestros conductores pusieran en servicio
el H18, ya que la probabilidad que se necesitara era grande.
Comenzaron a llegar más bomberos al
cuartel y luego de un rato sonó el teléfono. Era la central que
solicitaba hablar con nuestro capitán. Mientras hablaba nos hizo una
señal con su pulgar en alto. Rápidamente nos salimos de la piscina y nos
uniformamos, mientras nuestros tonos de despacho ya empezaban a sonar.

B18 salía junto a BX16, Q8 y MX13 y
era conducida por nuestro Teniente 1°, a cargo del Capitán y con su
tripulación completa formada por David Lunt, Cristián Sepúlveda, Iván Marinkovic,
Matías Roblero, Daniel del Solar, Benjamín Sanfurgo, Javier Hetzel y
Michael Moore.
En el cuartel, nuestra Brigada
Juvenil se encargó de solicitar 6-6 (más personal), mientras los que no
alcanzaron a tripular, se dirigían a sus autos para acompañar a B18.
Un viaje tranquilo nos hacía ir
concentrándonos en nuestro actuar y repasando mentalmente lo ya
entrenado tantas veces. Cuando llegamos al lugar, nuestro capitán
solicitó las instrucciones al capitán de guardia Sr. Juan Carlos
Subercaseaux, quien le indicó que debíamos ubicarnos en el costado norte
de la fábrica, para alimentar a MX13 y evitar la propagación a las
bodegas de almacenamiento de la empresa.

Como siempre la escasez de agua
fue un factor preponderante, dada la gran cantidad de máquinas que había
en el lugar, por lo que tuvimos que agotar los medios para obtener una
fuente de agua constante y segura.
Desplegamos dos armadas de 72mm –
con 4 tiras cada una - para alimentar a MX13, más todo nuestro material
para lograr un suministro continuo desde BX16 y B-22, máquinas que
estaban dispuestas en un punto de abastecimiento con piscinas.
Ya asegurado el suministro para
MX13, realizamos nuestras armadas de ataque con alimentación desde BX5,
del Cuerpo de Bomberos de La Granja - San Ramón - La Pintana.
Poco a poco más personal fue
llegando al lugar. El trabajo era agotador, por lo que los relevos en
las armadas de ataque eran fundamentales. La calurosa tarde, más el uso
de equipos de respiración y el uniforme, hacían clave el constante
relevo que era controlado a través de
nuestro sistema de contabilidad del personal.

Eran cerca de las 20:00 horas,
cuando un derrumbe de fardos de papel en la zona oriente del incendio, atrapó a nuestro Ayudante Francisco Niño, quien acompañaba al capitán
18 en las labores de inspección, buscando otros lugares de ataque para
evitar la propagación del fuego a la bodega.
Fue un momento de tensión, incluso
de miedo. Sus extremidades inferiores fueron aplastadas por muchos kilos de
papel. Era imposible sacarlo a pulso. El fuego, la temperatura y el humo
empeoraban las cosas. Por suerte, Francisco quedó de pie y podía
comunicarse con los rescatistas.
Cristián Sepúlveda, Matías Roblero
y Daniel del Solar, más personal de la 22, 8 y 9 Compañías, fueron los
primeros en prestar ayuda. Dado a que el trabajo manual para liberarlo no
daba frutos, se llevó al lugar una grúa horquilla, la que
con extremo cuidado, comenzó a remover el material que estaba en llamas
a su alrededor.
La información que emitía la
central de alarmas daba cuenta de un accidente donde 3 bomberos de la 18
Compañía, se encontraban atrapados producto de un derrumbe. En el
cuartel, los teléfonos no paraban de sonar y la respuesta era una: no
hay información al respecto.
Estudiamos y practicamos para
atender victimas, pero cuando la victima es uno de nosotros, el panorama
cambia drásticamente.
Así pasaron largos minutos hasta
que finalmente Francisco fue liberado. Atendido en el lugar por personal
del departamento médico del CBS y personal de la Octava Compañía, fue
derivado a su domicilio con reposo por 24 horas. Increíblemente no
sufrió daños de consideración, ni quemaduras.
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Posteriormente el mismo Francisco nos relató su experiencia:
“Lamentablemente en el incendio del día domingo fui victima de un
accidente. Ponía atención al portátil en la frecuencia de la
compañía, cuando escuché un grito -“CUIDADO”. Cuando miré, vi como
venían hacia nosotros los fardos de cartón. Esa imagen nunca la
voy a olvidar. El capitán alcanzó a arrancar unos metros más allá.
En cambio a mi, la fuerza del golpe de los fardos me empujó contra
el muro dejándome aprisionado.

La
angustia y desesperación eran muy grandes. Por primera vez sentía
lo que sienten nuestros pacientes. Es raro pasar a ser la victima.
Uno se cuestiona y piensa muchas cosas en pocos minutos, pero que
se hacen eternos.
Después
de un rato me tranquilicé y esperé a que me sacaran, aguantando la
presión que sentía sobre el cuerpo. En ese momento lo que más me
preocupaba era si podría salir de ahí. Miraba de reojo los otros
fardos de papel y pensaba que podían caer nuevamente sobre mi. Los minutos
pasaban y sentía como mis piernas empezaban a dormirse. Ahí mi
angustia empezó a crecer nuevamente, pero gracias al apoyo y energía de todos los que
estaba ahí, tuve fuerzas para aguantar, hasta que poco a poco fui
liberado. No puedo explicar la sensación de alivio que sentí.
Gracias
a los de la Novena que apenas quedé atrapado colocaron su pitón
para mojarme, no tuve ninguna quemadura y muy pocas veces sentí
calor, incluso no sabia que estaban prendidos los fardos.
También
estoy muy agradecido de un teniente de la 22. No se como se llama
y probablemente no recordaría su rostro, pero me acompañó hasta
que me liberaron… ” |
A las 21:44 fue despachado H-18
conducido por Pascual Pérez, teniendo como tarea llenar tubos de aire y
remplazar en la función de cascada a B1.
En un amable gesto, personal del CB
de Colina llegó con sándwiches y bebidas que aliviaron el cansancio y
nos entregan energía para seguir trabajando. El ánimo de nuestros
bomberos era envidiable. Muy pocos demostraban el cansancio o hacían
ademán de querer terminar con la jornada.

Finalmente cumplimos seis horas de
trabajo, por lo que la comandancia ordenó el relevo de nuestras piezas
de material mayor, siendo B5 y H4 los carros que llegaron a ocupar nuestras
posiciones.
A la 1:39 del día lunes 05 de enero
y luego de una ardua jornada no exenta de riesgo, nos retiramos los 36
estoicos voluntarios que estuvimos firmes al servicio.
A Cargo del CBS: 4to Comandante Sr. Gabriel Huerta Torres.
A Cargo de la Cía.: Capitán Sr. Rodrigo Cornejo Lorca.