Un tipo de emergencia que ha aumentado mucho en
el último tiempo, es la que involucra gases inflamables domiciliarios. En
Chile, hay básicamente 2 tipos de gases usados para estos efectos; el gas
licuado de petróleo (propano/butano) y el gas natural (metano). Una
comparación entre ambos se puede encontrar
aquí.
Veremos a continuación algunos puntos fundamentales que se deben tener
claros al momento de atender una emergencia de este tipo.
Procedimientos generales para
escapes con y sin fuego
Los vehículos de emergencia deben quedar
ubicados al menos a 50 metros del lugar y en posición de salida, es decir,
apuntando en sentido contrario al del sitio amagado y libre de obstáculos
que impidan su rápida evacuación en caso necesario.
Todo el personal que ingrese a la zona debe usar uniforme completo
incluyendo equipo de respiración autocontenida.
Acordonar el
sector impidiendo el tránsito de personal y vehículos. Para fijar el límite
del cordón de aislamiento, es fundamental la medición constante de los
niveles de explosividad. Este anillo de seguridad será mayor cuando se trate
de gas licuado de petróleo, puesto que al ser más pesado que el aire, podrá
avanzar a nivel del suelo e ingresar a las alcantarillas. Esta zona de
aislamiento debe quedar claramente señalada a través de cintas y el acceso
debe ser controlado por la policía.
Emergencias con fuego presente
En caso de un
escape de gas con fuego, no se debe extinguir su llama, salvo que sea a
través del corte del flujo de gas. Un escape en que el gas se está quemando,
se considera menos riesgoso que un escape de gas al ambiente. Es más fácil
controlar el efecto directo del fuego, que el riesgo de explosión de un
escape.
En el caso de fugas con fuego desde tuberías, la principal labor mientras no
se pueda cortar el flujo de gas, será la de proteger el entorno del efecto
del fuego. Esto se llevará a cabo a través del uso de agua, y también,
moviendo los elementos que puedan verse afectados. Una vez que el riesgo de
propagación se haya controlado, se dejará quemar libremente hasta que se
pueda cortar el flujo de gas. De ser necesario, se puede enfriar las
superficies afectadas a intervalos regulares con una línea de agua, cuidando
siempre de no apagar la llama.
Sacar el regulador, cerrar el paso y dejar
quemar. Todas opciones aplicables a cilindros pequeños
En caso de escapes con fuego desde cilindros de
gas (normalmente de 5, 11, 15 y 45 kilos), el procedimiento a seguir
dependerá de la parte del cilindro que esté afectada:
Si el daño se encuentra después del regulador o una llave de paso, es decir,
no en el cilindro mismo, la emergencia se controlará sacando el regulador, o
bien cerrando el paso de gas que exista entre éste y el lugar del escape.
Para sacar el regulador (normalmente estará dañado como para simplemente
cerrarlo), se deberá hacer palanca con algún elemento, que ojalá forme parte
del material habitual de cada carro. Haciendo esto, se controla el fuego y
el escape de gas simultáneamente.
Si el daño se
encuentra en el cilindro, normalmente en la válvula, no es recomendable
apagar el fuego. Se deberá seguir el procedimiento de protección contra el
efecto del fuego en el entorno. Adicionalmente será necesario enfriar el
cilindro con neblina de agua (desde abajo hacia arriba) . En caso de
cilindros de pequeño tamaño (hasta 15 kilos) con escapes de poca magnitud,
se recomienda sacarlos a un lugar donde queden aislados de material
combustible, para luego dejar quemar el contenido.
Emergencias con escapes sin fuego
Este tipo de detectores es
económico y debería estar
en manos de todos los
cuerpos de bombero
El procedimiento a seguir dependerá del tipo de
gas y la naturaleza del local afectado. El gas licuado de petróleo
es más pesado que el aire, por lo que su ventilación será más
difícil. Se podrán encontrar concentraciones altas del gas en
subterráneos y en el sistema de alcantarillado. El gas natural en
cambio, al ser más liviano que el aire, será más fácil de ventilar a
través de puertas y ventanas. En exteriores, el gas natural se
disipará rápidamente en la atmósfera, por lo que la
superficie de la " zona caliente " será mucho menor que en el caso del gas
licuado de petróleo. En este tipo de emergencias, es fundamental el
monitoreo constante de los niveles de explosividad en el ambiente. Además
será clave para el éxito, el buen control del acceso al lugar.
Se debe controlar
las fuentes de ignición, especialmente la electricidad. El corte de esta
última debe hacerse desde fuera de la zona en que exista presencia de gas en
el ambiente, para evitar que un arco eléctrico pueda generar una explosión.
En caso de que exista un escape de gas en un edificio de departamentos, se
debe cortar el suministro de gas del departamento afectado. Si por alguna
razón de peso, fuera necesario cortar el suministro de gas de todo un
edificio (escape en matriz principal por ejemplo, o bien debido a un origen
desconocido), NO se deberá dar el suministro hasta que se cuente con la
presencia de la Compañía de Gas y personal de la administración del
edificio. La idea es impedir que al retornar el servicio a los
departamentos, comience a escapar gas desde algún artefacto que hubiese
estado encendido al momento del corte, evitando así un riesgo adicional de
asfixia o de explosión. Normalmente antes de dar el paso general, se deberán
cortar todos los pasos individuales e ir dando uno a uno en la medida que
cada departamento sea informado del hecho y cortados todos los artefactos a
gas en su interior. Aquellos que estén sin moradores, se mantendrán con el
suministro cortado.
Si el escape se produce en un cilindro de gas licuado que está en posición
horizontal, se recomienda devolverlo a su posición vertical. El gas licuado
de petróleo, tal como lo dice su nombre, se encuentra al interior en estado
líquido. El volumen del escape será menor si desde la válvula sale gas y no
líquido.
Capacitarse directamente con las compañías de
gas es clave para el éxito
Actualmente en Santiago, es bastante común la
rotura de tuberías de gas natural, especialmente debido a trabajos en la vía
pública, construcciones o demoliciones. También es común que producto de
una colisión de vehículos, uno de ellos termine en el antejardín de una
casa, arrancando el medidor de gas natural. En cualquiera de estos casos, en
que el escape de gas natural se encuentra al aire libre, debemos considerar
lo siguiente:
Si no hay peatones circulando por el lugar (que
pudiesen encender un cigarrillo), si tampoco hay tránsito de vehículos
por el sector amagado, si no hay fuentes de ignición (interruptores,
maquinarias) y el gas se está elevando y disipando en la atmósfera (por
ser más liviano que el aire), en estricto rigor, nada debería apurar
nuestra intervención.
Si no tenemos la
capacitación y el equipamiento para controlar la emergencia, perfectamente
podemos esperar refuerzos, asegurándonos de mantener el escenario bajo el
nivel de control ya detallado. Para ello agregaríamos una línea de agua con
2 bomberos con equipo completo a distancia segura, pero listos para actuar
en caso necesario. No vale la pena en escapes de gas natural en exteriores, hacer abanicos de agua en torno al lugar,
especialmente
si ya se han controlado los factores antes descritos y no hay riesgo de
ignición.
Debemos recordar que estos gases no son tóxicos sino que asfixiantes. El uso
de ERA es suficiente para controlar este riesgo de asfixia en lugares
cerrados.
Si no podemos controlar el escape a través del cierre de una válvula, tal
vez sí podamos reducir la cantidad de gas que escapa al ambiente.
Estrangular una cañería, colocar conos, taponear, e incluso usar cintas de
embalaje, pueden reducir bastante el volumen del escape. Mientras menor sea
la cantidad de gas que escapa al medio ambiente, menor será el riesgo. Todos
los elementos y herramientas que se usen deben ser a prueba de chispas
(madera es una muy buena opción).
Algo que resulta muy bien en escapes pequeños, es colocar en la tubería algún material moldeable
(plasticina, greda, masilla), para luego asegurarla en su posición con
cintas de embalaje (especialmente las de ducto o Duct Tape). Seguramente el
escape no desaparecerá, pero sí disminuirá un alto porcentaje de él.
Es común que las labores de taponeo se vean dificultadas por la formación de
hielo en torno al punto de escape. La misma madera puede servir para despejar el área
a taponear. El usar agua puede aumentar el problema ya que ésta se
convertirá en hielo.
Además de la protección personal del traje completo de bombero y el ERA, se
debe considerar el uso de protectores auditivos. Los escapes de gas pueden
provocar fuertes sonidos, que podrían afectar al menos temporalmente al
personal de respuesta directa.
No se deben usar equipos de comunicación en la zona caliente (deben estar
apagados). Los operadores deben entregar la información a otro bombero que
se mantendrá a distancia segura (fuera del rango de explosividad) y a su
vez éste podrá transmitir el comunicado a quien corresponda. Lo mismo aplica
para teléfonos celulares y beepers. Nuevamente, los límites deberán fijarse
a través del uso de detectores de gas.
Cuidados especiales para tanques de uso industrial de gran capacidad
Combatir el
incendio desde la máxima distancia posible a través de pitones monitores.
Enfriar los recipientes inundándolos con grandes cantidades de agua hasta
mucho después de que se haya extinguido el incendio.
No arrojar agua a la fuente del escape o a los dispositivos de seguridad
debido a que puede presentarse la formación de hielo.
Abandonar el área de inmediato si se escucha un ruido ascendente que surge
de los dispositivos de seguridad de ventilación o se nota alguna
decoloración en el tanque.
El
enfriamiento a distancia a través de pitones monitores puede ayudar a
prevenir un Bleve.
Para los incendios masivos, usar soportes de mangueras automáticos;
si esto no es posible, abandonar el área y dejar que el incendio se extinga
por si mismo.
Tener presente que cuando ocurre un incendio de tipo BLEVE, pueden volar
secciones del tanque en cualquier dirección. El evitar solamente los extremos
del tanque, no debe considerarse como un procedimiento operativo seguro en
estos casos.
Cuerpo
de Bomberos de Santiago, 18 Compañía
Teléfonos (562) 2294775 y (562) 2422256
Dirección: Gerónimo de Alderete 1218, Vitacura, Chile
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Ultima actualización de esta
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05/04/2009 23:52