Sistema de administración de emergencias

Organizarse para ser mejor

Por Marco Antonio Cumsille

Se cuestiona mucho el trabajo de bomberos en Chile. Es cosa de leer los foros de este sitio Web para palpar cierta ansiedad para encontrar una fórmula que organice el caos recurrente en las emergencias que asistimos.

No existe fórmula mágica ni sistema que por si solo resuelva eso que todos hemos vivido en más de una ocasión, el frenesí y la tensión que la adrenalina y el fuego generan en nosotros cada vez que la emergencia tiene una magnitud inusual.

A propósito del Sistema de Comando de Incidente, cuántas veces hemos escuchado "eso no funciona en Chile. Nosotros somos diferentes". La repetición irreflexiva de esta frase nos impide muchas veces analizar en qué consiste y cómo lo podríamos aplicar acá.

En este artículo esquemático, me voy a referir tangencialmente al incendio de Lo Barnechea, pero básicamente a cómo podríamos instaurar un Sistema de Comando de Incidentes en una emergencia real.

El sistema de Comando de Incidentes es un plan previo al incendio que permite construir una serie medidas a considerar antes del fuego o de la emergencia. Ese plan previo incluye responsabilidades específicas y acciones concretas para ser desarrolladas en conjunto de quienes intervienen.

Este es un detalle “a la chilena” de cómo se puede aplicar.

El equipo

Así como en el deporte la táctica no es más importante que quienes lo practican, en los servicios de emergencias importa más el equipo que el sistema a emplear.


En las emergencias, el equipo está constituido por todas las Compañías que intervienen. No se puede pensar que cada Compañía en sí misma es un equipo, pues ese equipo SIEMPRE jugará para servir sus intereses y no los del conjunto.

El terreno

Este equipo debe actuar en un terreno específico y por lo tanto ese terreno debe tener un factor denominador común para que cada uno de los integrantes sepa dónde tiene que moverse. Bastaría conque diéramos una denominación común al lugar donde actuamos.

Pensemos en el lugar como un cuadrante y cada cuadrante debe tener una letra identificatoria. La cara principal, el frontis, siempre será el Lado A y luego avanzaremos en el sentido de los punteros del reloj, denominando Lado B, Lado C y lado D.
 

  C  
B   D
  A  


De esta manera, si llegamos a un llamado, la primera máquina de agua y el carro de escala tenderán a trabajar en el sector A. Y si requerimos ayuda, pediremos siempre con una instrucción precisa: "La próxima máquina que arme frente al Lado B".

Comunicaciones

Es clave tener buenas comunicaciones desde el inicio de una emergencia. Para la mayoría de nosotros, que nacimos al amparo de las radios, es desconocido el tiempo en que los bomberos golpeaban puertas para pedir un teléfono para dar la alarma.

Por ello, al tener este tremendo avance, llega a doler el mal uso que le damos a nuestro sistema de comunicaciones donde cada uno de nosotros quiere dar órdenes pero sin muchos resultados.

La eficiencia de nuestras comunicaciones radiales es bajísima, debido a que en una misma frecuencia se cruzan intereses diversos.

Para optimizarlas, es clave tener en cuenta tres puntos:
 

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Utilizar un canal único para las informaciones comunes (Por ejemplo 5-2)

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Usar frecuencias de tráfico interno para las comunicaciones en cada sector

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Tener siempre un interlocutor único entre la Central y el Incendio


En el incendio de Lo Barnechea esto no ocurrió en el inicio porque hubo muchas voces. Para evitar que esto ocurra, es necesario que exista un único mando, El mando es clave para que sea "la" voz en el incendio.

Mando

Mando existe siempre en nuestras emergencias, pero la principal deficiencia en nuestras emergencias es cómo se ejerce ese mando en los primeros minutos y cómo se traspasa hasta que llega un oficial de alto rango.

Un factor clave sería que quien llega a cargo asuma, tal como se hace al dar preinforme, y lo asuma desde el exterior de una emergencia, quizás sentado en la cabina de la bomba, coordinando las comunicaciones y los recursos.

Cuando la situación no permite esa posición, el mando se asume involucrándose en la emergencia (porque hay que armar), pero transfiriéndolo al oficial a cargo de la siguiente máquina en llegar. ¿Complicado? Para nada. Hay que dejar de lado el interés particular y pensar en el equipo.

Un mando que se ejerce fuera de la emergencia permite visualizar mejor lo que sucede y permite tener una comunicación continua con la central. Esta continuidad resulta clave para el éxito.

Al establecer un puesto de mando, el oficial a cargo debería decir:

"A cargo 23-01, puesto de mando en BQ 23, ubicada en Lado A de la emergencia".
Así todos los concurren a la emergencia no sólo saben quien está a cargo, sino el lugar donde se encuentra.

Si el oficial a cargo debe asumir en el interior. Debería decir:
"A cargo 23-01, asume el mando en el interior ingresando por el Lado A hasta que llegue el oficial a cargo de la segunda máquina".

Al llegar un nuevo oficial, será imperativo establecer un punto de mando exterior desde donde se comandará una emergencia. Incluso aunque tenga un rango inferior.

Para asumir un nuevo oficial, la transferencia debe ser siempre cara a cara y comunicada por radio y en una frecuencia común, tanto para la Central como para todas las unidades.

Por ejemplo, si 23-01 está a cargo en BQ23 y llega el Capitán 24, se debe transferir el mando y debe comunicarse así:
"Asume el mando Capitán 24 en BQ23".

Incluso aunque no existiera Comando de Incidentes, suena de toda lógica asumir el mando luego de que hay un contacto cara a cara con quien está a cargo, de otra manera no habrá comunicación y menos continuidad en las tareas que se realizan.

Que exista un puesto de mando centralizado y exterior no significa que deje de existir mando en los sectores del incendio. Por ejemplo, si Capitán 24 maneja toda la emergencia en BQ23, puede establecer encargados por sectores en cada una de las zonas. Así 23-01 puede estar a cargo de las unidades en el Lado A y 24-01 dirige las operaciones en el sector o lado B.

Ellos y solo ellos se comunican con el puesto de mando, mientras pueden trabajar con sus unidades en frecuencia interna o bien transmitiendo verbalmente las órdenes, sin recargar nuestras escasas frecuencias.

Su aplicación es tan simple, que el argumento de que acá no corre porque estamos en Chile suena a lo menos curioso.

Recursos en espera

Otra variable importante es que al existir una emergencia de magnitud, siempre es necesario tener cerca y disponible recursos. Es decir, sería recomendable establecer una zona de espera donde se haga concurrir máquinas y personas y en caso de ser necesarias, el que está a cargo las convoca con una función específica. Por ejemplo: "BQ 25 avance al incendio y arme por el Lado C. Z88 alimente a BQ23".

Como podría funcionar el sistema

Yo siempre he pensado que no es difícil lograr la instauración de un comando de incidentes en nuestra realidad. Los pasos son simples y muy fáciles de instaurar:
 

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Un primer paso es establecer un puesto de mando y definir quien está cargo

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Informar a la Central y a las unidades que concurren de qué se trata y adelantar en qué sectores se trabaja o se debe trabajar

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Organizar la emergencia a partir del puesto de mando de acuerdo a las necesidades que se presenten

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Asegurar la alimentación de agua a los primeros pitones (tarea crítica, sin la cual no hay éxito)

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Disponer de unidades de reserva

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Transferir el mando cuando sea necesario a un oficial de mayor rango
 

Por el simple hecho de trabajar por sectores, un oficial podría manejar los incendios como un llamado completo. Es decir, agrupar las unidades con dos bombas y un porta escalas. Esas unidades tácticas se pueden hacer cargo del frente del incendio. Las funciones de cada una deben estar definidas y de hecho lo están en el manual de instrucciones.

La primera máquina debe armar siempre y la segunda debe alimentarla. Esto implica que el personal de la segunda máquina, cumplida la función de alimentación, debería trabajar en equipos con el personal de la primera y no dedicarse a hacer nuevas armadas.

Tercera y cuarta máquina deberían trabajar de la misma manera, cubriendo otro lado del incendio o bien el mismo pero en otro sector. Además, todos ellos integrados con su respectiva compañía de escala.

 

 

 

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Ultima actualización de esta sección 10/01/2009 12:57

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